martes, 28 de octubre de 2014

Sé fuerte, España

Bárcenas.
Blesa.
Griñán.
Chaves.
Correa.
Urdangarin.
Lapuerta.
Pallerols.
Roca.
Villar Mir.
Del Nido.
Millet.
Castedo.
Cachuli.
Trías.
Mas.
Roig.
Díaz Ferrán.
Fernández.
Fabra.
Los Pujoles.
Los Borbones.
Acebes.
Maleni.
Florentino.
De Rivero.
Mayor Oreja.
Fernández Villa.
La Cospedal.
La Pantoja.
Caso Pretoria.
Caso Campeón.
Caso Mercurio.
Caso Pokémon.
Calatrava.
El pequeño Nicolás.
Guerrero.
Lanzas.
Matas.
Mato.
Rato.
Rajoy.

Y ahora, por si eran pocos nombres, Francisco Granados... y medio centenar de detenidos más.


Demasiados corruptos. Demasiados corruptores. Demasiado. Es tan límite la situación de podredumbre en la política española (la alta y la baja) que sólo veo una solución posible para que esto no estalle como debería. Ni dimisiones, ni cárcel, ni siquiera guillotina para los responsables. La única salida es la ILEGALIZACIÓN INMEDIATA DE PP, PSOE Y CIU. ¿Locura? Ninguna, la ley de partidos aprobada, qué ironía, por el PP para tumbar en su día a Batasuna me da la razón:
Ley Orgánica 6/2002
CAPÍTULO III: De la disolución o suspensión judicial de los partidos políticos

(...) 2. La disolución judicial de un partido político será acordada por el órgano jurisdiccional competente en los casos siguientes:

a) Cuando incurra en supuestos tipificados como asociación ilícita en el Código Penal.
b) Cuando vulnere de forma continuada, reiterada y grave la exigencia de una estructura interna y un funcionamiento democráticos, conforme a lo previsto en los artículos 7 y 8 de la presente Ley Orgánica.
c) Cuando de forma reiterada y grave su actividad vulnere los principios democráticos o persiga deteriorar o destruir el régimen de libertades o imposibilitar o eliminar el sistema democrático, mediante las conductas a que se refiere el artículo 9.
La enfermedad está demasiado extendida como para tratar de salvar el cuerpo simplemente amputando un miembro. Tanta es la corrupción que llevan a sus espaldas y es tanto el dinero público robado que PP, PSOE y CIU no pueden si no ser consideradas ORGANIZACIONES CRIMINALES, y como tal deben ser tratadas por la ley. Y los políticos decentes que aún queden dentro de ellas (que los habrá, digo yo) pueden formar sus propios partidos partiendo desde cero. Si el Coletas ha conseguido llegar a ser la segunda fuerza política en este país con un partido creado hace menos de un año no veo cuál sería el problema. Quizás, de hecho, ésa sea la fórmula mágica.

PP, PSOE y CIU, en lo que casi podría interpretarse como un sutil golpe de estado extendido a lo largo de los años, han llevado a España a las más altas cotas de miseria económica, descrédito institucional y déficit democrático convirtiendo en papel mojado la constitución de 1978 que, ironía, ellos mismos aprobaron. Este país no necesita parches, necesita un formateo y un reinicio absoluto del sistema. Pero supongo que imaginar una España sin estos tres partidos no es algo tan utópico como el hecho de pensar que los hoy indignadísimos ciudadanos, pese a todo, les dejaran de votar algún día. Tal vez sí que tengamos el país que nos merecemos.


PD 1: Esta genial viñeta de Manel Fontdevila creo que resume a la perfección lo que muchos pensamos de Esperanza Aguirre. No tiene explicación.

PD 2: Lo sacaron hace ya unos cuantos días pero es que hasta hoy no había tenido la oportunidad de comentarlo... ¡qué pedazo de trailer de Los Vengadores: la era de Ultron! Aunque, eso sí, no me acaba de convencer la pinta final de transformer que tiene el robot...

PD 3: Lo que me he podido reír con esto: John Cobra vuelve... ¡y reta a Pablo Iglesias! Pobre, se ve que echa de menos al Batu.

1 comentario :

  1. Anónimo8:55 a. m.

    Totalmente de acuerdo y harta, asqueada, indignada de tanto mangante en el poder mientras el resto tenemos que intentar llegar a fin de mes malamente y de espectadores de este panorama de corrupción

    ResponderEliminar

 
input.btnocultar { background:#586064 url('http://tudireccionporfavor.com/codigo.png') no-repeat 2px; color: #0099CC; font-size: 13px; font-weight:bold; padding-left: 15px; margin-bottom: 10px; }