martes, 19 de enero de 2010

Señales

Aquí un servidor no cree en Dios, en la vida más allá de la muerte o en el destino ineludible pero sí que es muy supersticioso y le da mucha importancia a las señales que la vida le va dejando en el camino. Ser tan fan de John Locke es lo que tiene, que acabas pensando que no vives en Madrid sino en La Isla y que ésta quiere guiarte de algún modo por el camino correcto (o no), por lo que te va dejando miguitas en el camino para aconsejarte qué es lo mejor para tí o simplemente para tener un cierto... llamémosle feedback contigo. Ahí es entonces cuando ya uno se puede calentar la cabeza en condiciones: ¿son esas señales, en caso de existir, para que uno las siga o para poner a prueba hasta qué punto las personas estamos dispuestas a luchar para conseguir nuestros propósitos? ¿Somos más fuertes o más débiles si las seguimos? ¿Son el camino que debemos tomar o una trampa para alejarnos del nuestro propio?

No os voy a mentir: muchas veces, por ejemplo, si al intentar reunir a varios amigos para salir un sábado veo que todos empiezan a caerse de golpe de la convocatoria, un escalofrío recorre mi ser y pienso "hums, quizás esto es una señal de que yo tampoco debería salir...". Luego acabo saliendo más por orgullo que por otra cosa, pero ese pensamiento se mantiene hasta que vuelvo a mi casita sano y salvo. Incluso al propio Kanouté le acojona mucho eso de hablar de algo y que medio segundo después lo mencionen en la tele, es como si alguien ahí arriba te estuviese observando y fuese su forma de contestarte. Para un tipo que se considera racional como yo tener estas ideas, pese a que es algo inherente al ser humano, no deja de ser incoherente. Pero a ver qué hubiérais pensado vosotros si os hubiesen pasado los dos sucesos que voy a relatar a continuación y que he vivido estos últimos días:

SUCESO #1: EL EFECTO DEL SEÑOR FNAC
Fecha: lunes 11 de enero de 2010
Lugar: FNAC (o Fanac, como dice Kanouté) de Sevilla
Hecho: como ya comenté en su día en el blog, en agosto Up en el cine y lloré como un imbécil. Desde entonces he tenido el objetivo de conseguir esa pinícula, lo que no tenía claro era si bajármela o comprármela original (a ver, hay crisis). Estas navidades bajé a Fuengirola y le dije a mi cuñá que me prestase la peli (la tienen original) para poder... bueno, ya sabéis, no me obliguéis a decirlo que nunca se sabe cuándo Ramoncete está vigilando. El caso es que por el motivo técnico que fuere no pude hacerlo, y me volví a Madrid en el AVE... tren en el cual me pusieron, sí, otra vez Up. Y otra vez lloré como un imbécil. Decidido a tener esa película como un reto personal, al llegar a la capital del Estado Español me puse a buscarla por todo internet y nada, todos los links que encontraba habían petado. Y es aquí cuando ya rizamos el rizo: el pasado lunes 11 fui a Sevilla de viaje de negocios y ¿adivináis qué película me pusieron en el AVE? Efectivamente, Up. Esta vez pasé de prestarle atención porque no quería volver a soltar el moco delante de unos desconocidos, pero ya empezaba a escamarme el asunto. Y fue en el FNAC de Sevilla (tampoco es gran cosa, Marijose), dando un paseo vespertino con Amaranta Buendía, con quien ya vivimos el Expediente X definitivo: nada más entrar, una tele echando Up. Subimos de planta, y otra tele echando Up, esta vez en Blu-Ray. Ya eran demasiadas señales, así que opté por rendirme a la evidencia y... me compré el dvd de Up. ¿El Señor FNAC nos observa y sabe cuáles son nuestros puntos débiles cada vez que entramos a uno de sus centros? ¿En cuanto salí de allí pusieron otra pinícula distinta en las televisiones? ¿Qué relación hay, de haberla, entre Renfe y la FNAC? O, la pregunta que es el fondo de la cuestión: ¿ERA MI DESTINO COMPRARME EL DVD DE UP? Cosas que, supongo, nunca sabremos.

SUCESO #2: EL CURIOSO CASO DE LOS CROMOS DE MANOLO JIMÉNEZ

Fecha: lunes 18 de enero de 2010
Lugar: Villa Certosa de Cuatro Caminos (uséase, nuestro piso)
Hecho: hace algunas semanas, tras ver a Anselmo más feliz que unas castañuelas por recibir como regalo un álbum de cromos de la Liga 09/10 (con los correspondientes cromos), decidí crear una tradición que tenemos pensado hacer cada año Kanouté, Luis Fabiano y el menda: regalarnos en Reyes cosas nuestras. Hacer feliz a la gente sin gastarse un duro, ése es el
verdadero espíritu de la navidad. Pues bien, tras varios días de no poder coincidir los tres, anoche por fin nos entregamos los regalos. Y, como era de esperar, fue un momento divertidísimo: hubo por medio una camiseta comunista, un condón, una Marsellesa, la caja vacía de una botella, una linternita e, incluso, ¡¡¡dos muñequitos del pressing catch!!! Pero los regalos que inspiran este post son los que nos hicimos Anselmo y yo. ¿Recordáis que antes mencionaba cómo ví a Kanouté superfeliz con su nuevo álbum de cromos? Pues, y éste fue el motivo que originó ésto de los regalos, decidí regalarle mi álbum de cromos de la Liga 93/94, una pieza de coleccionista que yo tenía en mi piso muerta de risa y que sabía que a él le haría mucha ilusión... aparte de por el hecho de tener en el álbum un cromo de Manolo Jiménez, uno de los iconos de Anselmo, de cuando aún era jugador ("¡Manolo Jiménez, ése salía en mis cromos cuando yo era chico!", una de las únicas ocho frases que dice Kanouté). Pues bien, antes de darle yo a él mi regalo me dio él a mí el suyo... y cuál fue mi sorpresa cuando ví que me había regalado SU ÁLBUM DE CROMOS DE LA LIGA 09/10 (con los correspondientes cromos). Es más, me entró un sudor frío al oir lo que Kanouté me dijo para acentuar la magnitud de su regalo: "¡Tiene el cromo de Manolo Jiménez, tío, tío, tío!". Me quedé pe-tri-fi-ca-do pero, al mismo tiempo, no podía parar de reirme. Le dí su regalo a Anselmo, lo abrió y... ahí estaba, el álbum de cromos de la Liga 93/94, también con el cromo de Manolo Jiménez. A partir de ahí ya todo fue una gran exaltación de la amistad pero no por ello no tuvimos también una ligera sensación de acojone. ¿Nos conocemos demasiado bien Anselmo y yo o es que el destino quería que ninguno de los dos nos desprendiéramos de nuestros cromos de Manolo Jiménez? De todos los regalos posibles del mundo, nos hicimos el mismo.

A veces la vida tiene estas cosas. ¿Casualidades o señales? ¿Alguna fuerza mayor ha intercedido para que yo me comprase el dvd de Up y para que tanto Anselmo como yo poseyésemos cada uno un álbum de la Liga con el cromo de Manolo Jiménez? Pese a que no acabo de ver en qué sentido esos dos hechos pueden ser determinantes para el futuro de la humanidad o de nuestra propia existencia, son cosas que te dan que pensar. ¡Ilumíname, Jacob!



PD: ya puestos a hablar de señales, ayer me enteré que van a reiniciar la saga de Spider-Man (cosa que me preguntó el Winky hace un par de días si yo sabía y yo, como un gilipollas y pensando que me hablaba de otra cosa, le dije "CLAAARO") mandando a paseo a Sam Raimi, Tobey Maguire y Kirsten Dunst (vaya, hombre, jijiji). Y esta noticia la recibo justo en medio de una crisis de identidad importante en la que no descarto hacer otro borrón y cuenta nueva laboral en mi vida. ¿Spider-Man Begins? ¿Qué tal Albret Begins? Todo son señales, sólo hay que saber interpretarlas.

5 comentarios :

  1. No te sientas culpable por llorar con Up...
    Por cierto, me quedo con lo de Albret begins, jajaja.

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  2. Todo son señales, sabes que estoy convencida de ello. Y aparte entre Albret y tú ha habido siempre una conexión especial, ejem.

    Deberías rendirte a la evidencia y dejar que la Isla guíe tus pasos...

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  3. Será entre Anselme y yo. ¡No me líes!

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  4. Jajaja túmentiendes. Me refería a Mito, sí. xD

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  5. MariaJo7:58 p. m.

    Petardo! Acojonas... que yo esto de las señales me lo tomo muy en serio! Me asusta esa relación tan intensa con Manolo Jimenez, si quereis os lo presento.. ;)
    Por cierto.. ya me estás dejando la peli..
    El Fnac de Sevilla es mejor que el de Madrid... reconocelo!!!

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